Confirman que el efecto ‘Breaking Bad’ es real

El llamado efecto ‘Breaking Bad’, como se ha denominado al comportamiento de una persona que recurre al delito tras contraer una enfermedad grave, es real, según un artículo publicado el mes pasado en la revista American Economic Journal: Applied Economics.

Los investigadores analizaron datos administrativos de toda la población de Dinamarca, centrándose en 368.317 personas diagnosticadas con cáncer entre los años 1980 y 2018 y descubrieron que un diagnóstico de cáncer aumenta la probabilidad de cometer un delito en aproximadamente un 14 %.

En este sentido, descubrieron que, aproximadamente dos años después del diagnóstico, la probabilidad de infringir la ley se dispara. Asimismo, este efecto se intensifica durante los años siguientes y persiste durante más de una década.

Aseguran que el cáncer puede impulsar a personas sin antecedentes penales a infringir la ley por primera vez. El diagnóstico actúa como un punto de inflexión “negativo” que descarrila una trayectoria de vida prosocial.

Impacto negativo en los ingresos

El estudio reveló que un diagnóstico tiene un impacto negativo en los ingresos, la probabilidad de empleo y las horas trabajadas. Los pacientes pierden la capacidad de obtener ingresos legales, lo que hace que las fuentes de ingresos ilegales se vuelvan repentinamente más atractivas. Los investigadores hallaron que el impulso de infringir la ley era mayor entre quienes carecían de recursos financieros, como el capital de la vivienda o los ingresos de su cónyuge.

Los expertos encontraron evidencia de que “los pacientes con cáncer enfrentan un menor costo esperado del castigo debido a una menor probabilidad de supervivencia“. Al desglosar los datos por tipo de cáncer, descubrieron que las personas que enfrentaban menos probabilidades de supervivencia mostraban el mayor aumento en la actividad delictiva.

En esencia, un pronóstico terminal reduce la “tasa de descuento” para el castigo futuro. Si es posible que no esté vivo para cumplir una condena de prisión dentro de cinco años, el riesgo percibido de cometer un delito hoy se reduce matemáticamente a casi cero.

La investigación estima que el efecto del cáncer en la delincuencia fue significativamente mayor para las personas que vivían en zonas que redujeron su red de seguridad social. Esto replantea los programas de bienestar no solo como caridad para los enfermos, sino como un mecanismo para la seguridad pública.

“Los programas de bienestar que alivian las repercusiones económicas de las crisis sanitarias son eficaces para mitigar la externalidad negativa [efectos perjudiciales] resultante en la sociedad”, concluyeron los autores.

TE PUEDE INTERESAR