Israel no ve certeza de que el gobierno de Irán caiga a pesar de la guerra
Funcionarios israelíes, en conversaciones a puerta cerrada, reconocieron que no hay certeza de que la guerra contra Irán conduzca al colapso de su gobierno clerical, declaró a Reuters un alto funcionario israelí, sin indicios de un levantamiento iraní en medio de los bombardeos.
Sin embargo, a pesar de los comentarios del presidente estadounidense Donald Trump sobre el posible fin de la guerra, la evaluación de Israel es que Washington no está cerca de ordenar el fin del conflicto.
La intensa campaña de bombardeos estadounidenses e israelíes mató al líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, así como a numerosos altos mandos militares, pero también mató civiles y destruyó viviendas y edificios públicos, lo que enfureció a muchos iraníes.
Con misiles impactando Teherán y otras ciudades, y con las autoridades iraníes amenazando con usar fuerza letal contra cualquiera que se atreva a protestar, los iraníes que de otro modo saldrían a las calles también podrían temer hacerlo hasta que termine la guerra.
Aun así, los desafíos a largo plazo de Irán se ven peores que nunca, con sanciones cada vez más severas que estrangulan la economía y pocas perspectivas de mejores tiempos para una población cuyas protestas en enero fueron reprimidas con miles de muertos.
Israel no considera que EU esté cerca del fin de la guerra
El alto funcionario israelí no explicó qué llevó al país a considerar que el colapso del sistema de gobierno iraní no era una certeza.
El día que Israel lanzó su guerra aérea conjunta con EU, su primer ministro, Benjamín Netanyahu, declaró: “Nuestra acción conjunta creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino”.
Se refirió en particular a las principales minorías étnicas y lingüísticas de Irán: los kurdos, los baluchis y los árabes, y se sumó a los informes de que EU o Israel podrían respaldar los levantamientos de estos grupos.
Sin embargo, en una declaración del martes, Netanyahu reiteró que, si bien la aspiración de Israel era ayudar a los iraníes a “liberarse del yugo de la tiranía”, en última instancia “depende de ellos”, un aparente reconocimiento de que un levantamiento no parece inminente.
Israel y Estados Unidos no emitieron una declaración pública conjunta que establezca objetivos de guerra claros y unificados ni articule las condiciones bajo las cuales podrían decidir poner fin a la campaña.
El lunes, Trump describió la guerra como “prácticamente completa”, pero el martes la Casa Blanca afirmó que solo terminaría cuando Trump determinara que sus objetivos se habían cumplido y que Irán se encontraba en un estado de rendición incondicional.
En una reunión informativa a puerta cerrada con diplomáticos extranjeros el martes, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, se negó a establecer un plazo para la campaña militar, coincidiendo con la evaluación del gobierno de que Trump no estaba cerca de ponerle fin.
Saar reconoció en la reunión informativa que el gobierno iraní podría sobrevivir a la guerra, pero expresó su confianza en que colapsaría más adelante, informaron las fuentes.
Con información de Reuters